Las licencias de un local comercial

Empezar un nuevo negocio no es tarea fácil. Hay una gran cantidad de cosas que tienes que preparar antes de abrir las puertas de tu local, y cuando lo tienes ya todo casi listo, te encuentras con los trámites burocráticos. Resolverlos te puede llevar más tiempo del que tenías pensado y retrasar la inauguración. ¿Cómo puedes evitar que esto ocurra? ¡La clave siempre está en la planificación!

Licencia de actividad vs licencia de apertura

Antes de abrir tu local, deberías averiguar cómo solicitar la licencia de apertura y la licencia de actividad. Estos dos conceptos son utilizados indistintamente en muchas ocasiones, pero se trata de dos documentos completamente diferentes, que tendrás que solicitar por separado y que tienen requisitos diferentes.

La primera que tendrías que solicitar es la licencia de actividad, que es una autorización para la puesta en marcha del establecimiento y que debe emitir el Ayuntamiento de la localidad donde se encuentra el local. En ella se certifica que tu local cumple con todos los requisitos y condiciones necesarios para desarrollar tu actividad.

Para conseguirla, es necesario aportar una serie de documentos y la asistencia de un técnico especialista que pueda certificar que todo está en orden. Por ejemplo, que cuente con las medidas anti-incendios adecuadas, que la ventilación es suficiente, que las condiciones de salubridad son las pertinentes, que las características del local cumplen con los requisitos de la actividad, etc.

Por otro lado, la licencia de apertura, que solo puede solicitarse una vez concedida la licencia de actividad, solo es necesaria en ciertos casos. Concretamente, para aquellos negocios cuyo local supere una superficie de 300 m2, para los que conlleven el riesgo de dañar el patrimonio histórico, puedan suponer un riesgo para el medio ambiente o para la salud pública.

Si tu caso no se encuentra entre ninguno de los anteriores, sería suficiente con presentar una declaración responsable que certifique que el desarrollo de la actividad no desentraña ninguno de esos riesgos.

Agilizar los trámites

Resolver todos los trámites y papeleo previos al comienzo de la actividad te puede llevar más tiempo del que en un principio puedes pensar, especialmente si no tienes experiencia en el lanzamiento de un nuevo negocio. Un profesional del sector de la construcción está acostumbrado a gestionar todos los trámites relacionados con una obra. Eso incluye la gestión de licencias de obra o de actividad cuando la reforma es la de un local comercial o de cualquier tipo de negocio, así como los permisos de cubas o de tráfico que haya que gestionar con el ayuntamiento en caso de ser necesarios.

Además, en caso de que sea necesaria alguna modificación del local para que se adapte a la normativa, puede avisarte de ello antes de que pierdas tiempo solicitando las licencias y recibiendo negativas.

Si antes de comenzar tu actividad has reformado tu local, la empresa que se ha encargado de la reforma debería ser conocedora de todos los requisitos que debes cumplir para que los trámites posteriores no te supongan ningún problema. Por eso te recomendamos que confíes en profesionales que conozcan bien los entresijos burocráticos que conlleva la apertura de un nuevo local.

Un profesional con experiencia en la tramitación de licencias te puede ayudar de distintas maneras:

  • Guiarte sobre las licencias que necesitas según tu actividad
  • Realizar las modificaciones pertinentes para que tu local cumpla con todos los requisitos exigidos
  • Recopilar toda la documentación necesaria
  • Solicitar las licencias
  • Reducir los plazos de entrega

Cuando realizas una reforma con Revescoan, cuentas con la tranquilidad de saber que nos encargaremos de la gestión y cualquier trámite. Deja en nuestras manos la reforma integral de tu local comercial y resolveremos todo el papeleo, para que tú puedas concentrarte en otros asuntos relevantes para tu negocio. Contamos con colaboradores profesionales, especializados en cada tipo de licencia, para que podamos agilizar y resolver los trámites ante los Organismos Competentes que correspondan.